Nuestro equipo técnico participa en todas las fases del proceso, desde el estudio inicial hasta la instalación y puesta en marcha de los equipos
Estudiamos cada proyecto en detalle desde el inicio, evaluando las necesidades técnicas y pudiendo asumir la dirección técnica si el proyecto lo requiere.
Desarrollamos la solución mediante criterios técnicos y software de última tecnología, cumpliendo siempre con la normativa RITE.
Realizamos la selección de equipos mediante software especializado y criterio técnico, garantizando eficiencia y rendimiento.
La instalación se lleva a cabo por técnicos cualificados, con dirección técnica que supervisa cada fase del proyecto para garantizar un resultado óptimo.
En Proteclisa desarrollamos instalaciones completas de climatización y sistemas térmicos, adaptadas a las necesidades de cada edificio o proyecto.
Participamos en instalaciones para distintos sectores.
Instalaciones de climatización en viviendas y conjuntos residenciales.
Climatización en espacios comerciales y profesionales.
Instalaciones adaptadas a clínicas y centros sanitarios.
Soluciones para espacios industriales y técnicos.
Desarrollo de instalaciones adaptadas a cada proyecto como vinotecas, ventilaciones a medida, salas de máquina, etc.
Desarrollamos instalaciones a medida con criterios de ingeniería, eficiencia y cumplimiento normativo, garantizando soluciones seguras, legalizables y adaptadas a cada tipo de proyecto.
Todos nuestros diseños se rigen estrictamente por el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), el Código Técnico de la Edificación (CTE) y las normativas de seguridad vigentes. Entregamos toda la documentación necesaria para la legalización de la instalación.
Sí. Como empresa habilitada, nos encargamos de registrar su instalación en la Delegación de Industria correspondiente.
Tramitamos toda la documentación técnica y certificados necesarios. Le entregamos el justificante de registro, algo indispensable para seguros, inspecciones técnicas y para garantizar que su empresa cumple con la normativa vigente (RITE/RSIF).
Apostamos por tecnologías más eficientes y sostenibles, capaces de reducir el consumo energético, mejorar el rendimiento de la instalación y adaptarse a las exigencias medioambientales actuales.
El R-32 es el sustituto natural y más eficiente por varias razones clave:
Eficiencia energética: Tiene una mayor capacidad de refrigeración, lo que permite que el equipo alcance la temperatura deseada consumiendo menos electricidad.
Menor carga: Los equipos necesitan hasta un 30% menos de cantidad de gas para ofrecer el mismo rendimiento.
Sostenibilidad: Su impacto en el calentamiento global (GWP) es un 68% menor que el del R-410A, lo que lo hace mucho más respetuoso con el medio ambiente y reduce las tasas impositivas asociadas.
Sí, es totalmente seguro si lo instala una empresa autorizada. El R-32 está clasificado como A2L (ligeramente inflamable). Esto significa que tiene una velocidad de combustión muy baja y es muy difícil de prender. En una instalación doméstica o industrial estándar, el riesgo es prácticamente nulo.
Como ingenieros e instaladores certificados, seguimos protocolos específicos para gases A2L:
Herramientas específicas: Utilizamos bombas de vacío y estaciones de recuperación exentas de chispas (brushless) diseñadas específicamente para R-32.
Ventilación de seguridad: En el diseño de ingeniería, calculamos el volumen de la sala frente a la carga de gas. Si la sala es muy pequeña, proyectamos sistemas de ventilación o detectores de fugas para cumplir con el Reglamento de Seguridad para Instalaciones Frigoríficas (RSIF).
Técnicos formados: Todo nuestro personal cuenta con la habilitación para manipular gases de baja inflamabilidad, garantizando que las uniones y abocardados sean perfectos para evitar cualquier fuga.
El mantenimiento preventivo es similar al de otros gases, pero ponemos especial énfasis en la estanqueidad del circuito. Al ser un gas puro (no es una mezcla como el R-410A), tiene una ventaja enorme: si hay una fuga, se puede recargar directamente sin tener que vaciar todo el depósito, lo que abarata mucho los costes de reparación.
“Invertir en R-32 hoy es asegurar su instalación”. Al elegir esta tecnología, se asegura de que su equipo no quedará obsoleto a corto plazo por normativas medioambientales y que siempre tendrá disponibilidad de recambios y refrigerante a un precio competitivo.
Apostamos por tecnologías más eficientes y sostenibles, capaces de reducir el consumo energético, mejorar el rendimiento de la instalación y adaptarse a las exigencias medioambientales actuales.
El respeto por el medio ambiente es uno de nuestros pilares. Nunca liberamos gases refrigerantes a la atmósfera. Contamos con un protocolo de recuperación y recogida selectiva:
Recuperación técnica: Utilizamos estaciones de vacío para extraer el gas de las instalaciones antiguas sin fugas.
Reciclaje y Regeneración: Trabajamos con gestores autorizados y procesos como los de Proteclisa (o centros de regeneración similares) para que el gas recuperado pueda ser filtrado, deshidratado y procesado para su reutilización, dándole una segunda vida y reduciendo la necesidad de fabricar gas nuevo.
Como empresa de ingeniería responsable, realizamos la trazabilidad completa del residuo:
Certificado de Destrucción/Reciclaje: Entregamos al cliente el documento oficial que justifica que el gas ha sido gestionado correctamente por un gestor autorizado.
Reducción de Huella de Carbono: Al priorizar el reciclaje de gases, ayudamos a su empresa a cumplir con sus objetivos de sostenibilidad y responsabilidad social corporativa (RSC).
Cuando realizamos una sustitución de sistemas, nuestra responsabilidad no termina con la nueva instalación. Nos encargamos de la logística inversa de sus equipos antiguos:
Retirada Profesional: Desmontamos las unidades exteriores e interiores minimizando el impacto en sus instalaciones.
Traslado a Punto Limpio / Gestor Autorizado: No abandonamos equipos ni los gestionamos como chatarra convencional. Transportamos los equipos a centros de tratamiento de residuos autorizados (Puntos Limpios industriales o plantas especializadas).
Tratamiento de Componentes: Allí se asegura que el cobre, el aluminio y los plásticos se reciclen, y que los componentes peligrosos (como el aceite del compresor o placas electrónicas) se traten de forma aislada.
Delegar la retirada en una empresa de ingeniería y mantenimiento como la nuestra le aporta beneficios clave:
Seguridad Legal: Usted se libera de la responsabilidad sobre el residuo. Nosotros garantizamos que el equipo no termina en un vertedero ilegal, lo cual podría derivar en sanciones para el titular.
Limpieza y Comodidad: Dejamos el espacio totalmente limpio y libre de trastos viejos desde el primer día de la nueva puesta en marcha.
Compromiso Medioambiental: Al asegurar que el metal se recicla, reducimos la necesidad de extracción de nuevas materias primas, apoyando la sostenibilidad real de su proyecto.
Aplicamos soluciones específicas para proteger los equipos en entornos exigentes, especialmente en zonas de costa o ambientes agresivos, preservando su eficiencia, durabilidad y fiabilidad a largo plazo.
Sí. Como ingeniería, trabajamos directamente con los distribuidores oficiales de las mejores marcas, quienes ofrecen dos opciones según el proyecto:
Protección de serie: Muchos equipos de gama alta ya incluyen de fábrica tratamientos como el "Blue Fin" o "Gold Fin" en las baterías.
Tratamientos a la carta: Para proyectos de alta exigencia, solicitamos al distribuidor que el equipo sea tratado antes de la entrega con sistemas profesionales (como Blygold), garantizando que la garantía del fabricante se mantenga intacta.
Instalar un equipo que no esté preparado para el ambiente marino no es solo un problema estético; genera fallos críticos que afectan a su bolsillo:
Pérdida drástica de Eficiencia: El salitre se "come" las finas láminas de aluminio de la batería (el intercambiador). Al desaparecer estas láminas, el equipo no puede expulsar el calor, obligando al compresor a trabajar el doble y disparando su factura de la luz.
Fugas de Gas Irreparables: La corrosión galvánica termina perforando los tubos de cobre. Estas microfugas son muy difíciles de localizar y reparar, lo que suele obligar a sustituir la máquina completa en pocos años.
Averías Electrónicas: El aire salino es conductor de la electricidad. Si llega a las placas electrónicas sin protección, provoca cortocircuitos y fallos en el sistema de control que dejan el equipo inoperativo.
Insalubridad: La acumulación de óxido y sal en el interior del equipo favorece la retención de humedad y la aparición de hongos que terminan afectando a la calidad del aire que usted respira.
Proteclisa
Climatización y ventilación
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